Conclusión completa:
La madre corrió a la escuela.
Liam estaba sentado solo en el aula, tranquilo como siempre, con el dibujo delante.
Era el mismo médico.
El que había firmado el sobre.
La voz de la madre se quebró.
“Liam… ¿cómo conoces a este hombre?”
Por primera vez, Liam no apartó la mirada.
“Solía venir a mi habitación cuando era bebé”, susurró. “Decía que no lo recordaría”.
La madre se tapó la boca con la mano.
Las palabras de la enfermera resonaban en su cabeza.
