Un cepillo, o un viejo cepillo de carpintero. ¿Para qué se utilizaba esta herramienta?

¿Para qué se utilizaba el avión?

Mientras el carpintero trabajaba, pasaba un cepillo por la superficie de la madera. La hoja, ligeramente sobresaliente, cortaba una fina capa de material, creando virutas largas y rizadas. Las pasadas posteriores eliminaban gradualmente las irregularidades, dejando una superficie más lisa.

El avión se utilizó, entre otras cosas, para:

  • tablas de nivelación,
  • alisar encimeras y estantes,
  • Instalación de puertas y ventanas,
  • enderezar bordes de madera,
  • reduciendo el espesor de los elementos,
  • haciendo ranuras, entradas y perfiles,
  • Preparación de la madera antes de unirla o darle el acabado final.

Sin embargo, no todos los cepillos de carpintero fueron diseñados para el mismo propósito. Existían cepillos pequeños diseñados para un alisado preciso, cepillos largos para enderezar grandes superficies y modelos especializados para crear ranuras, rebajes y perfiles decorativos.

La colección del Museo de la Tierra de Rawicz incluye, por ejemplo, una cepilladora de 142 centímetros de largo conocida como la Gran Cepilladora. Se utilizaba para alisar grandes tableros de construcción, incluidos elementos de construcción de techos.

Se requiere experiencia para trabajar con un cepillo de mano.

Usar un cepillo de mano puede parecer sencillo, pero requiere práctica. La cuchilla debe estar bien afilada y ajustada a la profundidad correcta.

Una cuchilla demasiado abierta cortaría la madera, dejando marcas profundas y dificultando el manejo de la herramienta. Una cuchilla demasiado abierta haría que el cepillo prácticamente no eliminara material.

La dirección del trabajo también era importante. La madera generalmente debía cepillarse siguiendo la veta. Usar la herramienta en la dirección incorrecta podía provocar que se desprendieran fragmentos de la superficie en lugar de cortarla limpiamente.

Un buen carpintero podría juzgar el ajuste de la hoja no solo por la vista, sino también por el aspecto de la viruta, el sonido de la herramienta y la resistencia que se siente durante su funcionamiento.

Una herramienta presente en casi todos los talleres.